SE BUSCAN POSTULANTES PARA ESCUELA DE PARACAIDISMO

El Capitán Jorge Ayala, oficial encargado de ingresos del Batallón de Infantería Paracaidista N°14, visitó el departamento de Artigas en el marco de una campaña nacional de captación de jóvenes interesados en formar parte del Ejército Nacional.

“Vinimos en una campaña de captación, especialmente dirigida a jóvenes del interior, incluso de los lugares más alejados de la capital. No necesariamente deben ser de Artigas, pero sí buscamos orientarlos para que puedan iniciar el proceso de ingreso a nuestra unidad”, explicó el Capitán Ayala.

Los aspirantes deben tener entre 18 y 30 años y presentar una serie de documentos y evaluaciones médicas, odontológicas y psicológicas. Según Ayala, este último punto suele ser el principal obstáculo para algunos postulantes.

“A veces no logran ingresar porque no cuentan con toda la documentación o no están aptos desde el punto de vista médico. Por eso nos acercamos a los departamentos: para guiarlos y ayudarlos a completar el proceso”, señaló.

Durante la jornada del jueves, el equipo del Batallón contará con la presencia de un médico, un odontólogo y un psicólogo, quienes realizarán las evaluaciones correspondientes. De esa instancia se determinará si los postulantes están aptos o no para continuar con el ingreso.

Una vez completada la documentación, se genera una lista de precedencia, y los jóvenes son llamados conforme se habilitan vacantes, las cuales —según el oficial— “se generan todos los meses”.

En la etapa final del proceso se realiza una evaluación física, donde se mide la condición y aptitud corporal, aspecto clave en una unidad paracaidista.

“Durante las entrevistas personales ya podemos tener una idea de la preparación física de cada aspirante. Luego, en la unidad, se los evalúa formalmente, aunque rara vez esto es una limitante”, indicó Ayala.

El ingreso al Ejército implica la adquisición del estado militar y el inicio de un proceso de formación integral.

“Primero se aprende a ser militar, a conocer las normas y la forma en que nos manejamos. Luego viene la formación específica como soldado, y finalmente la adaptación al arma o unidad. En nuestro caso, el paracaidismo y las operaciones especiales”, explicó el oficial.

Además del entrenamiento, el Batallón ofrece una salida laboral estable y segura, algo que —según Ayala— es muy valorado por los jóvenes del interior.

“Lo más importante que podemos ofrecer es un trabajo seguro y estable, algo que no siempre abunda dependiendo del lugar. Y a eso se suma una formación constante y la posibilidad de seguir creciendo dentro del Ejército.”

El paracaidismo, sostiene Ayala, representa mucho más que una actividad militar: es una escuela de superación personal y trabajo en equipo.

“Tenemos varios jóvenes de Artigas que hoy sirven en nuestra unidad. Muchos nunca se habían imaginado como paracaidistas, pero al llegar se animaron a dar ese paso. De ahí nuestro lema: ‘Desafía tus límites’”, expresó.

“El entrenamiento exige tanto en lo físico como en lo mental. Se aprende a convivir, a trabajar en equipo, y se genera un fuerte sentido de pertenencia y espíritu de cuerpo, que es fundamental para cumplir las distintas tareas dentro de la unidad”, concluyó.

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